Es importante saber de qué demonios está hecha tu pieza, o de qué demonios la vas a hacer, para saber si sirve, para qué sirve y cómo sacarle el maximo partidoy las máximas prestaciones mecánicas.
Para ello hay pruebas caseras al alcance de todo el mundo que te ayudarán a acercarte a un analisis básico, pero útil, de la composición químiica de la aleación metálica que tienes delante.
A veces un imán y/o una esmeriladora son suficientes para saber si lo que tienes delante es acero , si es templable o no, etc,etc
Sacar probetas y hacer un ensayo de tratamiento térmico será la prueba determinante.
Pronto describiré la forma de hacer todoe esto, ahora estamos en pruebas.

